Mientras bajaba la escalera,
arreglándose el maquillaje corrido
y disimulando las ojeras
que delataban su mala noche.
Sabía que no le diría nada,
ni siquiera haría mención del asunto,
al final, todo se podía perdonar con tal de verle aparecer..
aparecer de nuevo en el marco de la puerta
como un sol desenfocado.
Explicaciones absurdas, explicaciones vagas
diciendo que no se enojara, que no fuera taimada,
ya pues, una sonrisita, le decía
y el sol ya no parecía desenfocado
4 comentarios:
A ti te falta una junta con peke. No es primera vez q te lo digo. Tampoco será la última.
Para ti?. Siempre. Eso nomás.
El amor -en la forma que sea- no tiene por qué ponerte melancólica :)
Pekes quererse. Casi desde hace cinco años. Obvio que sos importante también.
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