Y así pasa. Es como la constante inconformidad humana o sólo mia, tampoco debo culpar al mundo. Cuando pasó la tormenta vino la calma, hoy todo es calma o se puede denominar así... los pequeños detalles que intentan amargar ya no hacen su efecto. Pero la esencia parece que es siempre sentirse un poquito extraña, bien, actualmente no pasa nada.. y bah! las malditas ganas de correr y correr lejos, sentirme tan apretada en mi propia libertad.. pero tal como el insomnio, el cigarro y la acidez ligada a los nervios, ya me acostumbré a vivir con ello.
ah! y volví..