Desearía tener el poder suficiente, la capacidad para volver atrás, para saber el momento exacto, las palabras exactas a decir, para reacionar como corresponde, para no congelarme en el intento de responder al estímulo. Hace un año me dieron la noticia, hace un año no reaccioné, atine a quedarme en blanco, no hice nada juro que ningún pensamiento se me pasó por la cabeza. Anoche recordé las últimas palabras, que en ese entonces no sabía serían las últimas, pero que hoy sé que no fueron las exactas para una despedida. " No cierre la ventana, después vengo a verla". Ahora, pienso que como despedida fue la peor, pero claro, nadie adivina cuando se apaga la vida del otro.
Hoy 23 de diciembre del 2007, se cumple un año de la partida más dolorosa y la única de un ser querido e importante para mi.
Abueli, siempre te he tenido presente, me arrepiento de no haberte dado más cariño ni ser mejor nieta, pero de todas maneras por curioso que sea, cada segundo que pasa siento que estas conmigo; sugestión o realidad, me acompañas Aída Hurtado.
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